sábado, 6 de julio de 2013

Tradiciones con animales



En este país se respeta mucho la tradición y eso es muy bonito teniendo en cuenta que se perpetúa la costumbre de generación en generación, pero no por el hecho de ser tradición es garantía de respeto y admiración.

Ahora que ha llegado San Fermín, se me ha ocurrido a mí escribir sobre las tradiciones en las que tienen un papel muy importante los animales y a preguntarme a mí misma, “¿qué culpa tienen ellos?” Es cierto que en los últimos años muchas han decaído, pero otras no, siguen ahí por obra y gracia del ser humano, el hijo puta mayor de este reino. Recordemos algunas:

El toro de la Vega de Tordesillas. Esta fiesta tiene su origen en el medievo, sí, en el medievo, época en la que las personas pues eran muy razonables y se dedicaban a coger a un torito bravo mientras otras montadas a caballo dirigían al animal al campo, lugar donde los vecinos, muy amables todos ellos, atacaban al toro con lanzas hasta la muerte. Esta tradición como tiene mucho encanto y es una tradición muy familiar y educativa, pues proliferó en el tiempo hasta nuestros días, porque claro, al igual que en el medievo, la gente sigue siendo bastante razonable, pero sobre todo, sensible. ¿Se puede disfrutar lanzando a un animal? Podéis probar a lanzar vuestros cojones, quizás os guste y lo hagáis tradición.

El toro de Coria. Esta tradición parte de una leyenda; qué poder tienen las leyendas urbanas en lo que a gilipollas se refiere, ¿verdad? En este caso la leyenda sostenía que entre los mozos del pueblo se elegía al joven que tenía que correr por las calles, armado con dos cuchillos para defenderse de los ataques del resto de pueblerinos, ¿qué pasa? que en una ocasión le tocó al hijo de una rica y esta pues pagó para que en lugar de su hijo corrieran a un toro. A partir de ahí, siempre se echa a correr un toro y se le lincha hasta dejarlo sin fuerzas, momento en el que le cortan los testículos. Me gusta más la tradición originaria, en la que se le cortaba los huevos al tío en cuestión; el animal no es dañino, el hombre sí.

De toros hay alguna que otra tradición más, porque es el animal que en lo que se refiere a maltrato, se lleva la palma aquí en España. No solo en fiestas puntuales, sino de temporada, como son las corridas de toros, ¿la “fiesta nacional”? A mi lo que más me gusta de una corrida de toros, es la corrida, pero sin toros, de Manzanares, porque no se puede ser más guapo y estar más bueno. A partir de ahí, toda corrida que sea para matar a un animal, la condeno porque para torear podéis torear a vuestras señoras esposas que tienen más cuernos que un miura. Dejen de llamar cultura a un linchamiento que tiene como resultado la sangre, el sufrimiento y la muerte de un animal, ¡cultura es este blog!

La cabra por el campanario de Manganeses de la Polvorosa. Esta tradición no se celebra desde el año 2000, menos mal. Y digo menos mal porque yo estoy muy sensibilizada con la causa de las cabras, de hecho, como sabréis muchos, fundé la Plataforma Pro Cabra (PPC) el año pasado al quedar impactada por una cabra calcinada en un incendio, claro, no va a ser calcinada en un cubo de agua. A las cabras no se las toca, ¡hombre ya!
En la actualidad se tira desde lo alto del campanario una cabra de cartón piedra y me da igual porque una cosa os digo, que aunque la cabra sea de cartón piedra, ¡ojito y que no se esconche!

Los gallos de Guarrate. El rito milenario consistía en atar un gallo en la plaza del pueblo y arrancarle la cabeza tras pronunciar un discurso en verso. De este modo se saldaban las penas de la familia. ¿Desde cuándo se salda una pena cortándole la cabeza a un gallo? Las penas se saldan acertando los 7 números del Euromillón.

En fin, paro aquí, porque estoy harta de narrar atrocidades propinadas contra los animales, seres indefensos que el único daño que hacen al ser humano es… es… ¿qué daño os hacen, hijos de puta? Un toro no es esa paloma que se te caga en la luneta del coche, y aún así, la paloma tampoco se merece que la toreen o le arranquen el cuello porque se caga donde la pille, ella no entiende. Los animales no tienen conciencia, pero vosotros tampoco por lo que veo y cuando una persona deja de tener conciencia del bien se convierte en el peor de los animales, en un animal dañino a diferencia del resto de animales.

Quien le hace daño a un animal no dudéis de que también os lo podrá hacer a vosotros.

Buenas tardes, adiós.

Pd: ¡Basta ya!

3 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con todo lo aquí expuesto. Estas fiestas sacan a relucir lo peor de la sociedad española, y eso que hay donde escoger.

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    1. Con lo bonito que es tocar el piano como haces tú, ¿verdad?

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    2. Mucho mejor que matar animales por divertimento, qué duda cabe!! Aunque puede haber gente que si me escucha tocar piense que realizo otro tipo de maltrato.

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